ser un Poderoso es ser una mejor versión de hombre, de mí mismo.
Mi nombre es Nikolas, tengo 15 años, vengo de Carepa, un pueblo del Urabá, donde las personas son muy amables y donde la música picotera resuena en cada esquina.
Hoy quiero compartir con ustedes una historia personal que me llevó a aprender y a crecer de una manera que nunca imaginé, pues ahora soy un Poderoso. Se estarán preguntando ¿qué significa que soy un poderoso? Significa que pasé por el programa de formación de 45 horas de educación integral para la sexualidad. Pero más allá de las horas, me convertí en un poderoso para siempre.
En mi colegio me molestan por estar metido en esta “maricada” de Poderosas, pues creen que esto de hablar sobre derechos y género solo para personas gays. Pero la verdad es que ser un Poderoso es ser una mejor versión de hombre, de mí mismo.
Por ejemplo, hace unas semanas, yo estaba parchado con mis amigos en el descanso cuando un compañero empezó a buscarme problemas. Antes de Poderosas, le hubiese dado un puño en toda la cara, pero gracias a lo que aprendí, pude manejar la situación de una mejor forma, sin violencia.
Y esto se relaciona también con una historia pasada:
Hace 3 años, yo vivía en Cali, con mi mamá, mi hermano y su entonces pareja, un hombre con un pasado militar y una crianza muy machista. Él era muy autoritario: nos mantenía dando órdenes todo el tiempo y varias veces nos gritaba especialmente a mí y a mi hermano por desobedecerla y cuestionarlo y en ocasiones utilizaba la violencia física contra mi hermano, mi mamá y contra mi. Yo era muy chiquito y sentía mucho miedo porque no sabía cómo defenderme a mí, ni a mi mamá ni a mi hermano. Tampoco me correspondía, pero sentía que algo no estaba bien. No entendía por qué mi mamá debía aguantar golpes.
Este año, más o menitos en febrero, unos estudiantes de mi colegio llegaron a mi salón mientras estaba en clase, a contarnos sobre Poderosas. Nos contaron sobre qué trataba y cuál era su objetivo, y nos invitaron a participar. La verdad yo no le estaba prestando mucha atención a lo que decían, porque pensaba “que bobada, eso de qué me va a servir a mí”, pero cuando llegó el momento de inscribirnos, lo hice para acompañar a un compañero que no quería ir solo.
Desde el primer día, Poderosas me abrió los ojos de una manera que nunca en mi vda imaginé. Pues me enseñaron conceptos o temas que fueron totalmente nuevos para mí como por ejemplo el machismo, los tipos de vioelncia, temas sobre derechos humanos y sobretodo un tema en concreto: el amor bonito, que fue con el que mejor conecté. Para lo que no sepan, el amor bonito trata sobretodo del amor propio, entonces yo ese día salí emocionado de las clases pues yo decía “esto se lo tengo que contar a mi mamá” y eso hice. Esa charla que tuve con ella, tuvo un impacto positivo porque ya no se deja decir cosas feas de los hombres o que la critiquen y mucho menos que la maltraten.
Porque de haber sabido en mi familia que merecíamos ser tratados con respeto y dignidad nos hubiéramos dado cuenta un poco más rápido que estábamos siendo vulnerados.
No quiero que se queden con el recuerdo de Nikolás, “el niño que sufrió maltrato”. Quiero que me recuerden como Nikolás el poderoso, que entiende el valor del poder de decidir y que el conocimiento es la herramienta más importante que tenemos para cambiar nuestras vidas y las de los demás. Que soy un hombre que si llego a ser papá, no seré un papá violento como la ex pareja de mi mamá o un papá ausente como tantos que hay en nuestro país. Gracias a Poderosas, dejé atrás las dudas y los temores que me ataban, y ahora puedo ver el futuro con confianza.
Poderosos me mostró que, sin importar de dónde vengamos o lo que hayamos vivido, todos podemos tomar control de nuestras vidas y construir algo mejor si conocemos nuestro cuerpo, si sabemos identificar violencias, si cambiamos la forma en la que nos relacionamos.
Comparto esta historia no solo como un testimonio de lo que he superado, sino como una inspiración para todos ustedes. Quiero agradecerle a mi amigo por el que me inscribí a Poderosas, pero sobre todo me agradezco a mi, porque me dí la oportunidad de aprender y desaprender, para que no tengamos que decir más adelante…DE HABER SABIDO.
Testimonio de Nikolás en la Cena Más Poderosa del Año, 2024.