QUIBDÓ fue más de lo que esperábamos
Viernes por la tarde, último día de colegio. En Quibdó, con un calor bravo, cualquier pelao quiere salir corriendo a descansar. Esperábamos máximo 30 estudiantes para un taller de educación menstrual y llegaron 112.
Se quedaron dos horas y media metidos en un salón sin aire acondicionado, con un solo ventilador, conectados aprendiendo sobre su cuerpo y cómo cuidar la menstruación.
Un pelao se me acercó al final y me dijo: "Seño, ahora me siento seguro para ser yo quien le enseñe a mi hermanita cuando le vaya a llegar la regla que no tiene que tener miedo". Otra niña me quería regalar su Biblia para que me acordara de ella.
Esque los calzones para la gestión menstrual deberían estar en la lista de útiles.
1 de cada 4 niñas en Colombia falta al colegio cuando le llega la regla por vergüenza, estigma o por falta de productos, según un estudio de Unicef con la Fundación Plan. Una locura.
Por eso, con Poderosas nos aliamos con Serviceplan y la empresa B Somos Martina para fortalecer y darle vida a la campaña Period Uniform. La idea es sencilla pero gigante en su alcance: incluir los calzones menstruales en la lista oficial de uniformes que el colegio le entrega a las familias, empezando con un piloto en la Institución Educativa Mayor de Mosquera, Cundinamarca.
Los calzones reutilizables de Somos Martina evitan toneladas de basura desechable y abren la conversación en la casa y el salón sobre un tema del que casi nadie habla. Al usar y lavar su propia ropa interior menstrual, las peladas pierden la culpa y entienden su ciclo. Conocer el propio cuerpo es el verdadero punto de partida para aprender a cuidarlo.
Este proyecto en Quibdó se logró porque las lideresas del colectivo Memba Naidí, de Quibdó, nos buscaron. Nos escribieron, nos insistieron. No tenían presupuesto pero sí muchas ganas. Tatiana Cuesta, una de sus lideresas, movilizó al colegio Antonio Ricaurte de la Fundación Pies Descalzos, Naren Copete, personera de Medio Baudó, gestionó con la alcaldía de Medio Baudó para transportar a 19 jóvenes líderes de su comunidad, y junto a Somos Martina y Serviceplan llevamos calzones absorbentes, copas y materiales pedagógicos. Poderosas decidió donar todo lo demás.
Llamamos, trasnochamos, gestionamos refrigerios y transporte.
Valió la pena. Todo valió la pena.